"No queremos darles, queremos ayudarles a que descubran lo que son capaces de hacer por sí mismos". Bajo esta reflexión, María Coutinho, representante de CEPS, socio local de Fundación del Valle en Camerún, explicaba a María José Cantón, directora general de la Fundación, la base de un proyecto que ha proporcionado a más de 1300 niños y jóvenes, a 82 maestros y a 335 mujeres rurales los conocimientos necesarios para alcanzar un fututo sostenible.
En octubre, María José visitaba en Mehandan el proyecto que CEPS y Fundación del Valle desarrollan en esta provincia camerunesa y que se basa en asegurar el acceso a una educación de calidad desde la infancia, como factor fundamental de desarrollo y lucha contra la pobreza.
Durante su estancia, Cantón pudo comprobar cómo, partiendo siempre de un espíritu de diálogo y buen entendimiento con los agentes locales, se ha contribuido a sensibilizar a la población acerca de la necesidad de dar más atención a la educación de las nuevas generaciones, asegurando de esta forma la continuidad de dicho proyecto en su dimensión educativa. Pero otro de los ejes vertebradores de la iniciativa llevada a cabo en Mehandan se dirige a fortalecer el empoderamiento de la mujer rural, garantizando su derecho a un trabajo digno y afianzando su papel en la sociedad camerunesa.
En este sentido, la directora general de Fundación del Valle conoció el inestimable trabajo de las llamadas 'multiplicadoras de desarrollo'. Esta figura, creada a raíz del proyecto, representa a las mujeres de la comunidad que han recibido formación específica de la mano de otras mujeres con estudios universitarios que, de forma desinteresada, se prestan a dar este servicio. El papel de las 'multiplicadoras de desarrollo' tras recibir la formación, ya sea en agricultura, higiene, cuidado familiar, escolarización, ganadería, etc, es compartirlo con otras mujeres de la comunidad de forma que a medio y largo plazo se generen oportunidades reales de autoempleo.
Con este sistema, más de 80 mujeres han logrado mejorar sus ingresos gracias a un mayor rendimiento de sus actividades agrícolas y de cría de animales. Los conocimientos prácticos que ya poseen, les sirven para ayudar a sus vecinas a potenciar sus capacidades y fomentar su inserción en el ámbito laboral.
Nuevos horizontes
Como asegura María José Cantón, "es muy positivo ver de cerca el impacto que tiene en tantas mujeres y sus familias, y las oportunidades de cambio de vida que les abre. Sencillamente facilitar acceso al agua con la construcción de pozos, ayudarles a encontrar vías de obtención de ingresos, dar apoyo escolar en los centros de primaria, etc, son acciones que se han desarrollado dentro del programa y que suponen grandes horizontes de cambio".
Sin embargo, no es el último paso. Fundación del Valle y su socio local están urgidos a extenderlo a más beneficiarios y pueblos. De esa necesidad de continuar la colaboración con la sociedad camerunesa para conseguir un desarrollo sostenible nace un nuevo proyecto en la provincia de Obili. Se trata de una iniciativa que comienza por la construcción de un centro de promoción social y empoderamiento de la mujer joven marginada. En él, la joven podrá reforzar sus competencias para así encontrar un trabajo con mayor facilidad y crecer en auto-estima y autonomía.










